Moisés le dijo esto a Israel justo cuando estaba por morir y ellos tenían que seguir adelante sin él, hacia una tierra llena de enemigos. En otras palabras, se lo dijo a gente a punto de sentirse muy sola.
Esforzaos y cobrad ánimo, no porque fueran fuertes, sino por la razón que da luego: Jehová tu Dios es el que va contigo. El ánimo se toma prestado de su presencia, no se saca de los propios nervios.
No te dejará ni te desamparará. Está doblado a propósito, no te dejará y no te desamparará, porque tu miedo de que todos al final te abandonan necesita oírlo dos veces.
Así que cuando el cuarto está vacío y sientes que la gente siempre se va, escucha la promesa que Dios repite: este no. Va contigo, y no se marcha.